Las marismas abonan nuevos negocios basados en la economía azul
El agua recorre un sinuoso laberinto de caños, planicies mareales, playas, esteros y canales que sirven de hogar a un sinfín de aves como avocetas, chorlitejos patinegros, garcetas o flamencos. Cruzar las puertas de la Salina la Esperanza, respirar la brisa marina y contemplar ese oasis de biodiversidad enraizado en la tradición hace que la vida no vuelva a ser igual. Así de rotundo lo afirma Alejandro Pérez-Hurtado, profesor de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz (UCA) y director de los Servicios Centrales de Investigación en Salinas, quien desde hace más de treinta años trabaja para dar una segunda oportunidad a estos espacios abandonados en las marismas y que se están convirtiendo en ejemplos de economía azul que… Ver Más
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