China atempera su recuperación económica en el segundo trimestre


En medio de la incertidumbre global por la pandemia del coronavirus, la economía china ha moderado su recuperación durante el segundo trimestre. Según los datos anunciados este jueves por el Buró Nacional de Estadísticas, su Producto Interior Bruto (PIB) creció un 7,9% interanual entre abril y junio, muy por debajo del rebote récord del 18,3% registrado en el primer trimestre. Con dicha cifra, se resarcía con creces del desplome histórico del 6,8% que sufrió China en el primer trimestre del año pasado por el estallido del coronavirus en Wuhan, que obligó a cerrar la ciudad y su provincia de Hubei durante 76 días y paralizó el país durante casi dos meses. Finalmente, sus draconianas medidas funcionaron y, mientras el resto de grandes economías sufrían fuertes caídas por el impacto de la enfermedad Covid-19, China cerraba el ejercicio anterior con un envidiable crecimiento del 2,3%.

Tras el rebote por el control de la epidemia, que se materializa en un notable crecimiento interanual del 12,7% durante el primer semestre, la economía china parece perder un poco de fuelle por los miedos que todavía genera el coronavirus en todo el planeta. Durante el segundo trimestre, el crecimiento ha sido sensiblemente inferior a lo que esperaban los analistas de Bloomberg. En comparación con el primer trimestre, la subida fue del 1,3%, 0,9 puntos porcentuales más que la subida del 0,4% alcanzada en ese periodo.

A pesar de atemperarse, todo apunta a que, si no ocurre una catástrofe, el PIB de China cumplirá sobradamente su objetivo de crecer «en torno al 6%», fijado por las autoridades. De hecho, los expertos coinciden en pronosticar que podría superar el 8% al final del ejercicio.

«En términos generales, la economía nacional ha experimentado una recuperación sostenida en la primera mitad del año con el repunte de la producción y la demanda, la estabilidad del empleo y los precios y nuevas fuerzas mejorando las expectativas del mercado», se congratuló en un comunicado el Buró Nacional de Estadísticas, según recoge la agencia estatal de noticias Xinhua. Pero también advierte de que «la pandemia sigue mutando globalmente y la inestabilidad externa y las incertidumbres abundan».

Producción industrial

Desglosando el PIB chino, la producción industrial subió un 8,3% interanual en junio, medio punto menos que el incremento alcanzado en mayo pero por encima del 7,9% pronosticado por la agencia Bloomberg. En comparación con el mismo periodo de 2020, la producción industrial se elevó un 15,9% durante el primer semestre y un 8,9% en el segundo trimestre, según informa el periódico «South China Morning Post».

Las ventas al por menor, otro dato clave porque indica el grado de confianza de los consumidores, también crecieron un 12,1% en junio, tres décimas menos que en mayo pero también por encima de las expectativas del 10,8% que calculaban los analistas de Bloomberg. Con respecto al primer semestre del año pasado, la recuperación de las ventas al por menor ha sido del 23 por ciento hasta junio, con una subida del 13,9% en el segundo trimestre.

De igual modo, la inversión en activos fijos, que incluye los gastos en infraestructuras, propiedades, maquinaria y equipamiento, se elevó un 12,6% interanual entre enero y junio. En este campo, los expertos de Bloomberg sí esperaban una recuperación mayor, de hasta el 16%, porque la subida hasta mayo había sido del 17,8%.

Aunque esta variable no es representativa de la realidad porque no incluye a millones de emigrantes rurales, oficialmente el paro se situó en el habitual 5% tanto en junio como en mayo. Como ya es tradición, las autoridades se han propuesto el objetivo de crear once millones de nuevos empleos urbanos y mantener el paro en torno al 5,5%.

Con estas cifras, China confirma su recuperación, atemperada tras el rebote del primer trimestre, y afronta una segunda mitad del año que estará marcada por el curso de la pandemia y la inestabilidad económica global. Los expertos temen que la segunda economía del mundo se vea dañada por el alto precio de las materias primas, como el hierro y el cobre, y los retrasos y disrupciones que están sufriendo las cadenas globales de suministros. Al igual que ocurrió en China el año pasado, todo dependerá de lo que tarden los demás países en controlar el coronavirus.

Source: Noticias

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