Iberia tendrá seis meses para cambiar su accionariado ante un Brexil sin acuerdo


Iberia tendrá seis meses de periodo de gracia para acreditar que sigue siendo una compañía con capital mayoritariamente comunitario. Ni un día más ni uno menos. Así lo han acordado la Eurocámara y la Comisión Europea tras varios tiras y aflojas, ya que el Parlamento había defendido que este lapso se extendiera doce meses y el Ejecutivo comunitario había planteado un periodo de siete. A pesar de este plazo más estricto, el reloj sólo empezará a contar cuando entre en vigor este reglamento y las compañías tendrás dos semanas desde esta fecha para presentar un plan sobre cómo van a cumplir esta nueva exigencias. Esta opción también contempla una posible prórroga de las negociaciones del Brexit en un momento en el que se baraja una extensión, aunque sólo sea de unas semanas .

Todas las empresas aéreas bajo control británico -entre ellas Iberia y Vueling- deben demostrar que el 51% de su accionariado es europeo. La empresa española, propiedad de la británcia IAG, dejará de cumplir con esta norma si el 29 de marzo de 2019 lo peor sucede y la falta de acuerdo entre Londres y los Veintisiete lleva a un Brexit sin anestesia de resultados impredecibles. Entonces, Reino Unido se convertiría en un país tercero sin ningún lazo con la UE y, por lo tanto, el accionariado de IAG pasaría a ser considerado extracomunitario.

Si lo peor sucede, la Comisión Europea está decidida a que sectores estratégicos como las empresas aéreas no estén pilotados desde el otro lado del Canal de La Mancha. Si Iberia (y también Vueling) no consiguen convencer a las autoridades europeas de que los cambios en su accionariado cumplen estos criterios, se arriesgan a perder su licencia comunitaria para operar en los Veintisiete. Esto les obligaría a cancelar vuelos no sólo entre varios países europeos -con o sin escalas a Reino Unido- sino también entre ciudades españolas. Ante un Brexit caótico, la Comisión Europea ha establecido un plan de contingencia de 12 meses que tan sólo permitirá a las compañías aéreas británicas vuelos directos entre Reino Unido y el territorio comunitario y siempre y cuando Londres actúe de manera recíproca.

IAG anunció hace unos días sus intenciones de no rebasar el número de accionistas no comunitarios, pero se guardó un as en la manga al pretender hacer pasar a los inversores británicos como europeos. Según aseguró la semana pasada el rotativo británico “Financial Times”, un alto cargo comunitario ha calificado como “totalmente absurdo” este planteamiento. Fuentes diplomáticas españolas quitan hierro a la situación y confían en que el tiempo dado a la compañía sea más que suficiente para realizar los cambios necesarios y que la sangre no llegue al río. Desde hace semanas, son habituales los contactos entre el ministerio de Fomento y la Comisión Europea para analizar los acontecimientos.

Source: The PPP Economy

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